Noticia - Salud / Cuidado especializado
Franquicia SHRF Physio Center: México enfrenta un déficit de 90% de fisioterapeutas; la IA busca cerrar la brecha
Con apenas un especialista por cada 10,000 habitantes —por debajo de lo recomendado por la OMS, la rehabilitación opera limitada ante el envejecimiento y la alta prevalencia de discapacidad.
Lejos de plantearse como un reemplazo del personal de salud, la tecnología busca redistribuir su carga de trabajo. (Foto: Thx4Stock/Getty Images)
México enfrenta un déficit estructural de fisioterapia que amenaza con profundizarse en los próximos años. Mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda contar con al menos un fisioterapeuta por cada 1,000 habitantes, en el país existe apenas uno por cada 10,000, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Fisioterapia, es decir, solo alrededor del 10% del personal sugerido para cubrir la demanda de atención.
Si se cuenta con el 10% de lo necesario, entonces falta el 90% restante para alcanzar el estándar.
Esta brecha coloca a millones de personas en una situación de acceso limitado o tardío a servicios clave para la recuperación de lesiones, enfermedades neuromotoras y trastornos musculoesqueléticos.
La magnitud del problema se vuelve más evidente al observar los datos demográficos y de salud. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México viven 6.2 millones de personas con alguna discapacidad; de ellas, cerca de tres millones presentan dificultades para caminar o moverse.
A este universo se suman pacientes de los que no hay estadísticas claras, como aquellos que tienen lesiones temporales, adultos mayores con padecimientos degenerativos, personas con enfermedades crónicas y una población económicamente activa cada vez más expuesta a problemas de postura y movilidad derivados del trabajo sedentario.
De acuerdo con el médico especializado en rehabilitación y fundador de las clínicas Small Haughton Rehab, Lorenzo Small Haughton, la demanda de estos servicios rebasa por mucho la capacidad instalada del sistema de salud público y privado. Las consecuencias de este déficit, dice, son esperas prolongadas, tratamientos incompletos y altos niveles de abandono terapéutico.
IA en fisioterapia: optimizar lo que hoy no alcanza
Frente a este panorama, la incorporación de tecnologías digitales —particularmente la inteligencia artificial (IA)— comienza a perfilarse como una herramienta para ampliar el alcance de la fisioterapia sin sustituir al especialista. La lógica es que si no hay suficientes profesionales para atender a todos los pacientes, es necesario optimizar su tiempo, estandarizar procesos y extender la atención más allá del consultorio físico.
Bajo esta premisa surge Franquicia Small Haughton Rehab, una healthtech mexicana que integra IA y realidad aumentada dentro de sus protocolos clínicos. La compañía, fundada por Small Haughton y el matemático Gustavo Santa Rosa, opera actualmente cinco unidades en México y atiende a más de 12,000 pacientes al año, combinando atención presencial con esquemas de telerehabilitación.
De acuerdo con sus fundadores, el uso de IA permite estandarizar evaluaciones clínicas que tradicionalmente dependen de la experiencia individual del terapeuta. Mediante sensores, análisis de movimiento y herramientas de visión computacional, la tecnología puede identificar patrones biomecánicos, evaluar postura y rango de movilidad, y generar información en cuestión de minutos.
“La evidencia clínica nos muestra que un paciente puede requerir entre ocho y doce sesiones de fisioterapia convencional; con apoyo de inteligencia artificial ese tiempo puede reducirse hasta en un 50%”, explica Small Haughton.
La optimización del tiempo tiene un impacto directo en los costos. Al contar con mediciones más precisas desde las primeras sesiones, es posible ajustar los protocolos de rehabilitación de forma temprana, evitar tratamientos innecesariamente largos y detectar con mayor rapidez cuándo un paciente requiere ser canalizado a otra especialidad.
De acuerdo con Small Haughton, una atención de fisioterapia básica o de intervención temprana en su clínica puede oscilar entre 100 y 150 pesos en sucursales ubicadas en zonas poco urbanizadas o con menor acceso a servicios de salud, mientras que con sus competidores estos tratamientos rondan entre 350 y 400 pesos por sesión. En áreas con mayor concentración de oferta privada, los precios se mantienen a la par del mercado, donde una sesión tradicional puede costar entre 800 y 1,200 pesos, sin incorporar herramientas de medición digital o seguimiento continuo.
Un ejemplo del uso de tecnología por parte de Small Haughton Rehab es la telerehabilitación asistida por IA. A través de dispositivos móviles, los pacientes pueden realizar ejercicios supervisados de forma remota, mientras la plataforma registra movimientos, repeticiones y desempeño. La información se analiza en tiempo real y permite al fisioterapeuta dar seguimiento sin necesidad de que el paciente acuda físicamente a la clínica en cada sesión.
“Para zonas con escasez de especialistas o pacientes con limitaciones de movilidad, este modelo representa una alternativa para no interrumpir el tratamiento”, refieren los fundadores de la clínica.