Franquicias Moodrix Viajes. Entrevistamos a su Franquiciada, Verónica Valero Molina
¿Qué le llevó a escoger este sector para iniciar su actividad como franquiciado?
He trabajado durante varios años dentro de la industria turística, colaborando en áreas relacionadas con desarrollo comercial, integración de agencias y crecimiento de redes dentro del sector. Esa experiencia me permitió entender tanto el potencial del turismo como muchas de las limitaciones que todavía existen en los modelos tradicionales.
Con el tiempo empecé a notar que el viajero actual ya no busca únicamente precios o destinos, sino experiencias mucho más personalizadas, humanas y alineadas con su estilo de vida y expectativas personales.
Lo que me llevó a integrarme a Moodrix Viajes fue precisamente encontrar una propuesta más evolucionada y consciente del turismo, donde la experiencia del viajero, la hospitalidad, la personalización y la comprensión real de cada persona tienen un papel mucho más importante que la simple venta de un viaje.
Considero que la industria se encuentra en un momento de transformación importante y creo que marcas como Moodrix representan una nueva generación de modelos turísticos mucho más alineados con lo que las personas realmente buscan vivir al viajar.
¿Qué diferencias encontró en Moodrix Viajes que le hicieron optar por esta franquicia?
Después de varios años dentro de la industria, una de las cosas que más valoro es poder identificar cuándo un proyecto realmente tiene estructura, visión y entendimiento profundo del mercado, y cuándo simplemente replica modelos tradicionales sin verdadera diferenciación.
En Moodrix Viajes encontré una propuesta mucho más alineada con la evolución que está viviendo el turismo actualmente. No se trata únicamente de vender destinos o paquetes, sino de comprender mejor al viajero, personalizar la experiencia y construir relaciones mucho más auténticas y cuidadas.
También me llamó mucho la atención el nivel de estructura, preparación y visión que existe detrás de la marca. Desde la manera en que se conceptualiza la experiencia hasta la integración de tecnología, hospitalidad y acompañamiento, se percibe un proyecto construido con intención y no desde la improvisación.
Considero que Moodrix Viajes entiende algo que será cada vez más importante en la industria: las personas ya no buscan únicamente viajar, buscan sentirse mejor, reconectar y vivir experiencias que realmente tengan sentido para ellas.
¿Cómo ha sido la atención recibida por la Central antes y después de la firma del contrato de franquicia?
Desde el inicio percibí una atención muy clara, profesional y mucho más personalizada de lo que normalmente se encuentra en otros modelos dentro del sector turístico.
Algo que me gustó mucho es que, aunque todo el modelo opera de manera digital, eso no hace que la experiencia se vuelva fría o impersonal. Al contrario, siento que la estructura que han construido permite trabajar de una manera mucho más flexible, dinámica y eficiente, sin depender necesariamente de oficinas físicas o esquemas tradicionales para mantener cercanía y acompañamiento.
También valoro que detrás del proyecto existe experiencia real, preparación y una visión muy clara de hacia dónde está evolucionando la industria. Eso se nota tanto en la manera en que se trabaja la experiencia del viajero como en la forma en que acompañan a cada Partner dentro del modelo.
En mi caso, más que sentir que entré a una franquicia tradicional, he sentido que me integré a una propuesta mucho más moderna, estructurada y alineada con la manera en que hoy las personas trabajan, viajan y construyen relaciones.
¿Qué ventajas o desventajas se encuentra un franquiciado de Moodrix Viajes respecto a una tienda individual?
En lo personal, algo que me hizo mucho sentido fue entender que hoy operar de manera independiente dentro del turismo puede volverse muy complejo si no cuentas con estructura, herramientas y una visión clara de hacia dónde está evolucionando la industria.
Yo ya conocía cómo funcionan muchos modelos tradicionales y una de las cosas que vi en Moodrix Viajes fue precisamente una propuesta mucho más moderna, flexible y profesional para trabajar.
Me gustó mucho que, aunque cada Partner puede desarrollar su negocio con autonomía y estilo propio, detrás existe una estructura real, tecnología, procesos y una visión mucho más enfocada en experiencia, personalización y hospitalidad que en simplemente vender viajes.
También considero una ventaja importante el hecho de que todo el modelo pueda operar de manera digital sin perder cercanía ni personalización con el viajero. Hoy las personas ya trabajan y se relacionan de manera diferente, y creo que Moodrix entiende muy bien esa evolución.
En mi caso, más que sentir que entré a una franquicia tradicional, sentí que me integré a un ecosistema mucho más preparado para el tipo de turismo que viene hacia los próximos años.
¿Si tuviera que partir de cero; ¿apertura individual o a través de franquicia?
Después de la experiencia que he tenido dentro de la industria, personalmente volvería a elegir un modelo respaldado por estructura, visión y experiencia, antes que comenzar completamente sola.
Hoy entiendo que en el turismo ya no basta únicamente con vender viajes. Tener acceso a herramientas, tecnología, acompañamiento y una visión más evolucionada de la experiencia del viajero hace una diferencia muy importante.
En mi caso, eso fue precisamente lo que encontré en Moodrix Viajes.